El niño que vivió, otra vez #2. Releyendo Harry Potter y la Cámara Secreta.

Nivel de spoilers: Alto, altísimo. Pero, ¿sigue habiendo alguien ahí fuera que no ha leído Harry Potter?

 

En todas las listas y clasificaciones que hay ahí fuera, y hay muchas, Harry Potter y la Cámara Secreta suele considerarse el libro más flojo de la saga. Sucede lo mismo con su adaptación cinematográfica, que es la más larga y lenta de las ocho películas basadas en los libros de J. K. Rowling. Es cierto que la película tiene algunos problemas: el mayor de todos, seguramente, la dirección de Chris Columbus, al que los temas algo más oscuros de esta entrega parece que le vienen grandes, y que alarga innecesariamente algunos pasajes poco interesantes. Eso sí, el magnífico casting compensa lo demás: Kenneth Brannagh como Gilderoy Lockhart, Chris Coulson como Tom Marvolo Riddle y, sobre todo, Jason Isaacs como Lucius Malfoy, están estupendos.

Camara secreta¿Es realmente La cámara secreta el más flojo de los libros? En realidad, no. Hay quien dice que es El príncipe mestizo (uno de mis favoritos, con los fascinantes flashbacks sobre el pasado de Voldemort), o El cáliz de fuego (con esa trama que parece ajena a todo lo demás en la saga, el Torneo de los Tres Magos, hasta que de repente y de un plumazo deja de serlo). A mí personalmente el que más me cuesta es La Orden del Fénix. El único problema real de La cámara secreta como libro es que es el segundo de una saga, y que tiene, por tanto, la difícil tarea de avanzar en la trama principal (no en esa trama secundaria y episódica que puebla cada libro, como el enfrentamiento contra Umbridge en La Orden del Fénix, o el propio torneo en El cáliz de fuego), y al mismo tiempo dejarnos con ganas de más, sin que se note demasiado. Sigue leyendo

El niño que vivió, otra vez #1. Releyendo Harry Potter y la piedra filosofal.

Nivel de spoilers: alto, altísimo. En serio, extremadamente alto. Pero, ¿quién no ha leído Harry Potter?

 

Llevaba varios meses echando ojeadas furtivas a la librería y pensando, sí, sería fácil, sería cómodo y apetecible echarle un vistazo a alguno de mis libros de Harry Potter. O, mejor, obsesiva como soy: sería divertido releer la saga entera desde el principio, algo que he hecho… Creo que dos veces en mi vida, la última justo antes de la edición del último libro. Y ese lo leí en… ¡2007! ¿Es posible que hayan pasado SIETE AÑOS desde que recibí mi edición para adultos de Bloomsbury (qué preciosidad) de Harry Potter and the Deathly Hallows y lo leí en apenas dos días, intentando alargarlo todo lo posible…?

HP1Siete años parecía un periodo prudencial para sumergirse de nuevo en el universo mágico de J. K. Rowling. Y la época es propicia. Final de curso, mes de cierre de proyectos en el trabajo. Salud: temblorosa. Una época muy difícil me ha dejado apenas en pie y lo cómodo, lo fácil, lo divertido, parecen una buena opción.

Y volver a encontrarse con viejos amigos muy queridos parece bastante terapéutico.

Y, eso nadie puede negarlo, J. K. Rowling es una excelente, deliciosa escritora, en una época en la que sentarse otra vez a escribir parece una tarea ardua y difícil.

Así que me he zambullido de cabeza. Ese razonamiento que habéis leído ha llegado después. La realidad ha sido más sencilla. Una pregunta: ¿qué te apetece leer? Y una respuesta, murmurada enfurruñada desde la cama: Harry Potter. Y Harry Potter empieza, como todos sabéis muy bien, en el número 4 de Privet Drive, en una de las mejores escenas de toda la saga. Nocturno en una calle residencial, tras un día en el que un par de elementos extraordinarios han alterado la rutina cotidiana. Lechuzas, fuegos artificiales en pleno día. Una gata espera sentada junto al cartel de la calle: “mi querida profesora McGonagall, jamás vi un gato tan tieso”. Parafraseo. (Gretel no es consciente de lo cerca que estuvo de llamarse Minerva McGonagall).  Sigue leyendo

Rarezas literarias: Before the fact, Francis Iles

Before the fact, el origen literario de la Sospecha de Hitchcock

Before the fact, el origen literario de la Sospecha de Hitchcock

Acabo de recibir, gracias al milagro de la compra online, una nueva adquisición que me tiene encantada: Before the fact, de Francis Iles. Posiblemente, de entrada este título unido a este nombre no os digan nada, pero si os fijáis en la imagen de la portada de la edición de la colección Crime Classics de Arcturus, tal vez os resulte más familiar.

Un hombre trajeado, de espaldas, ofrece un vaso de leche a una mujer en camisón, que le mira con una mezcla de miedo y resignación, sospechando, acertadamente, lo que ese vaso significa… Sigue leyendo

El ponche mágico, de Michael Ende

-Contemplado desde la eternidad, mis pequeños amigos, el mal presenta un aspecto completamente diferente que en el reino del tiempo. Allí se ve que, a fin de cuentas, siempre tiene que estar al servicio del bien. Es, por así decir, una contradicción en sí mismo. Busca siempre el poder sobre el bien, pero no puede existir sin el bien, y si alguna vez consiguiera el poder completo, tendría que destruir aquello sobre lo que anhela tener poder. Por eso, amigos, sólo puede durar mientras es incompleto. Si fuera pleno, se desintegraría por sí mismo. Por eso no tiene cabida en la eternidad. Eterno sólo es el bien, que pervive sin contradicción…

-¡Oiga! -gritó Jacobo Osadías, y tiró con el pico de la capa dorada-. No me lo tome a mal, Reverendo, pero ahora todo eso me importa un bledo. Cuando usted termine con su fielosofía, será demasiado tarde. 

Hace poco llevé a cabo una tarea titánica en mi casa, que disfruté enormemente: ordené cuidadosamente los libros de mis estanterías, para hacer hueco a algunos nuevos, aprovechar el espacio al máximo, y vaciar una balda en la que colocar las diversas figuras que componen mi colección. Fue una tarea difícil, porque, como el espacio en nuestro piso es limitado, no me quedó más remedio que seleccionar y escoger unos cuantos libros que no son de primera necesidad, para llevarlos a mi cuarto en la casa de mis padres.

Tengo que confesar que hice trampas, y, aunque solté varios, me traje unos cuantos de vuelta. Uno de ellos, que tengo ahora mismo entre manos y que supone una de las lecturas de mi infancia que recuerdo con más cariño, es El ponche mágico, de Michael Ende. Sigue leyendo

Por favor, señor, queremos más…

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Tras mi reciente lectura de la apasionante biografía de Dickens publicada por Claire Tomalin, y el estreno de la adaptación cinematográfica de la novela basada en su romance con Nellie Ternan, La mujer invisible, recupero el reportaje que publiqué para celebrar el bicentenario de su nacimiento en 2012.

Este reportaje se publicó primero en el número 16 de la revista digital Giant Magazine, en febrero de 2012.

“POR FAVOR, SEÑOR, QUEREMOS MÁS…”

 

El universo literario está de enhorabuena. Charles Dickens, autor de una veintena de novelas, entre las que se encuentran obras maestras de la literatura universal como Oliver Twist, Grandes esperanzas o David Copperfield, cumple doscientos años. Para conmemorarlo y contribuir a los actos de celebración que se suceden en todo el mundo, desde Giant Magazine repasamos su vida y su obra, ambas fuera de lo común, y llenas de acontecimientos extraordinarios.

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Sobre resúmenes, capítulos, bloqueos y clics

Este texto se publicó originalmente el 17 de noviembre de 2013 en el ya extinto blog conjunto A tres tintas.

Dice mi perfil de Nanowrimo, atento como siempre, que, a estas alturas, transcurrido ya medio mes desde que empezara el reto, debería llevar escritas… 30.000 palabras. Eso significa que, para alcanzar el objetivo de 50.000 palabras, debería escribir una media de 3.000 diarias de aquí hasta el 30 de noviembre. De hecho, me dice mi página de estadísticas, en un tono amable pero con el ceño fruncido, si continúo a mi ritmo actual no acabaré hasta el 27 de febrero, lo que resulta inaceptable desde todos los puntos de vista posibles. Porque, además, noviembre es un mes de 30 días, lo que supone 24 preciosas horas menos para escribir, y esto, como sabe cualquiera que esté preparando un examen final, o la entrega de una tesis o el trabajo de fin de máster, es una pérdida irreparable. Sigue leyendo